Muchos pueden pensar que hasta un mono entrenado puede lavar y secar copas. Que es una tarea con poca importancia. Pues yo les digo que si bien es sencilla... trae consigo una serie de métodos ancestrales y requiere de paciencia y disciplina.
En primer lugar está su transporte. Ya sea cargándolas de a 2 ó 3, o en la cinta transportadora, debemos tener mucho cuidado. Cada caja contienes 12 y por lo general si se cae una tienden a romperse TODAS las copas. Ya sea por un descuido al "engancharlas" en los topes (véase Ileana, Paula) o en un intento de salvar una vida (véase Danieeeel), destruir 12 a 36 copas puede traer SERIAS CONSECUENCIAS... o mejor dicho--- NINGUNA. Pero no viene al caso. La precaución no debe faltar.
Una vez que las copas llegan a destino distribuimos las cajas y las tareas. Las cajas de una manera práctica para ir lavando con mayor rapidez y las tareas para que no se acumulen y nos vayamos rápido "pa las casas" (Véase Diccionario W).
Así comienza el lavado. Consiste en tomar la copa del tallo, y con agua bien "calientita" y a presión se quitan las "babas" turísticas. Con los dedos pulgar y medio presionamos el borde para remover el lápiz labial rosa viejo. Por último el fondo de la copa que queda teñido y a escurrir. La velocidad depende de los años que se lleve en el tema, de las ganas, y lo tóxicas que sean dichas "babas".
Si dejáramos las copas a su suerte para el secado... se mancharían. Quedarían marcadas las gotas. Por eso es que deben secarse con papel. Tomamos 2 trozos, de esta manera (a lo inUtilísima Satelital), con uno tomamos el pie de la copa, con el otro secamos el resto. Eso sería lo ideal. Otra opción son los "trapitos". Perdonen mi ignorancia pues no conozco el nombre científico de las "giladas" esas. Siempre nuevos claro, los trapitos absorven más agua pero dejan una molesta pelusa que no es muy difícil de remover. Y de vuelta a la caja.
Sigue el transporte una vez más. Y por último, preparamos la barra. Hay diversos criterios. Lo divertido es que podemos idear nuevas formas de embellecer la degustación -y complicar a la hora de servir. Ya sea en forma de racimo, línea simple o doble, semicírculo, o como la que te crió... la tarea finaliza aquí hasta que sean utilizadas y el círculo vicioso comience una vez más.
*Muchas gracias MARIEL por aportar esta maravillosa idea.
*La próx abordaremos los temas discutidos el día jueves.
HASTA LA PRÓXIMA!